
Masaje prenatal
Masaje relajante con aceite para todo el cuerpo que proporciona un estado de serenidad y relajación física, emocional y mental. Apoya al alivio de las tensiones corporales generadas por el crecimiento y el peso del vientre. Ayuda a la apertura del cuerpo para dar más espacio a los procesos de crecimiento de bebé. Crea un entorno de cuidado para que mamá se sienta contenida
Los masajes prenatales pueden llevarse a cabo desde la semana 12 hasta la última semana de gestación. Se recomienda llevar a cabo, por lo menos, un masaje por mes, ya que contribuyen a que el cuerpo de la mujer se mantenga relajado y en una disposición de apertura hacia el trabajo de parto. En momentos de mucha tensión emocional, los masajes son ideales para regular el sistema nervioso y permitir que la madre se oriente hacia la confianza de su propia sabiduría corporal en transformación hacia el nacimiento.
Cada sesión dura alrededor de una hora y media. Dependiendo de los procesos de cada mujer embarazada, se pueden aplicar técnicas de: masaje con rebozo tradicional, liberación miofascial y toque somático.

Masaje prenatal
Masaje relajante con aceite para todo el cuerpo que proporciona un estado de serenidad y relajación física, emocional y mental. Apoya al alivio de las tensiones corporales generadas por el crecimiento y el peso del vientre. Ayuda a la apertura del cuerpo para dar más espacio a los procesos de crecimiento de bebé. Crea un entorno de cuidado para que mamá se sienta contenida
Los masajes prenatales pueden llevarse a cabo desde la semana 12 hasta la última semana de gestación. Se recomienda llevar a cabo, por lo menos, un masaje por mes, ya que contribuyen a que el cuerpo de la mujer se mantenga relajado y en una disposición de apertura hacia el trabajo de parto. En momentos de mucha tensión emocional, los masajes son ideales para regular el sistema nervioso y permitir que la madre se oriente hacia la confianza de su propia sabiduría corporal en transformación hacia el nacimiento.
Cada sesión dura alrededor de una hora y media. Dependiendo de los procesos de cada mujer embarazada, se pueden aplicar técnicas de: masaje con rebozo tradicional, liberación miofascial y toque somático.